viernes, 30 de octubre de 2015

Increíble: un nuevo derecho laboral


A pesar de que llevamos un tiempo en que lo único que los trabajadores logramos es la pérdida sistemática de derechos laborales, desde hace unos meses existe un nuevo derecho de los trabajadores y una nueva obligación para las empresas, mediante la Ley 26/2015 de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia.

Este nuevo permiso retribuido se otorga a las trabajadoras y trabajadores que quieran adoptar o acoger a un menor, que tendrán derecho a ausentarse del trabajo para asistir a las sesiones informativas obligatorias sobre el procedimiento de adopción o acogimiento y para someterse a las sesiones necesarias (psicológicas y sociales) previas a la declaración de idoneidad.

Ello ha supuesto que se modificase el Estatuto de los Trabajadores en su artículo 37.3, regulador de los permisos retribuidos:

 «f) Por el tiempo indispensable para la realización de exámenes prenatales y técnicas de preparación al parto y, en los casos de adopción o acogimiento, o guarda con fines de adopción, para la asistencia a las preceptivas sesiones de información y preparación y para la realización de los preceptivos informes psicológicos y sociales previos a la declaración de idoneidad, siempre, en todos los casos, que deban tener lugar dentro de la jornada de trabajo

Si estos trámites citados coinciden con la jornada del trabajador o la trabajadora, la  empresa deberá concederle los permisos retribuidos que sean necesarios hasta que obtengan los certificados necesarios. 
La norma entro en vigor el 18 de agosto del 2015, a los 20 días de su publicación en el BOE.

CGT, otra forma de hacer sindicalismo es posible.

Puedes encontrarnos en cgt.capgemini@gmail.com  ,al teléfono  916577107 , en nuestro blog CapGeminiTas y los lunes en la sala del Comité de Empresa.

martes, 20 de octubre de 2015

No pudo ser, pero la lucha continua (Demanda art.41)


El pasado viernes 16 de octubre, la Audiencia Nacional nos comunicó la resolución de la sentencia de la demanda colectiva que habíamos interpuesto por el art.41. Lamentamos deciros que la han desestimado por falta de legitimación activa, y que según el juez CGT carece de implantación suficiente para llevar adelante esta demanda.

La Audiencia Nacional en lugar de juzgar si el art.41 interpuesto por la empresa y firmado por los sindicatos CCOO, UGT y CSIF era acorde a la ley o no, desestima la demanda porque CGT no se presentó a las últimas elecciones en Capgemini y no considera suficiente que esté legalmente constituida nuestra sección sindical, ni que integren sus filas el 20% del Comité de Empresa de Madrid.

No nos vamos a rendir a pesar de esta legislación injusta, legislación que sabíamos nos impedía denunciar el despido colectivo(ERE) pero no la capacidad de interponer conflictos colectivos. Queda de manifiesto una vez más que la ley se ha puesto del lado de los poderosos, dejando a los más débiles con muy pocas armas, más bien ninguna, para poder defenderse de los abusos que están cometiendo las empresas y sus adláteres sindicales con sus ERES y art. 41.

Esta sentencia lo que sí nos tiene que hacer ver a todos es que la ley permite que algunas secciones sindicales puedan actuar en contra de los intereses de los trabajadores de una empresa, empeorando sus condiciones aunque estén reguladas por Convenios y el Estatuto de los Trabajadores.

Un ejemplo de ello es lo ocurrido en nuestra empresa, aplicando un art.41 con la connivencia de los sindicatos CCOO, UGT y CSIF, ya que sin su firma no podría haberlo aplicado.

Es realmente triste que los trabajadores de Capgemini no vayamos a tener subidas salariales cuando cumplamos un trienio más o cuando nos cambien la categoría, ya que estas subidas serán absorbidas por la empresa gracias a la firma de los sindicatos CCOO, UGT y CSIF.

Sabemos que esto es una lucha asimétrica, pero como decía un famoso luchador contra los poderosos, la única lucha que se pierde es la que se abandona, y a nosotros nos van a encontrar luchando.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Un convenio TIC a ritmo de las contradicciones internas en CCOO

Como sabéis desde 2009 el convenio TIC no ha sido renovado. Durante todo este tiempo os hemos intentado ir explicando los movimientos entre bambalinas que hay detrás de los comunicados públicos de CCOO y UGT, así tenemos todos y todas el máximo de elementos para formarnos un criterio propio.
 
 
El convenio TIC tiene pocos derechos pero algunos de ellos muy valiosos. Por otro lado, también es susceptible de incorporar elementos muy negativos sobre nuestras condiciones de trabajo. Por todo ello hay que tener todos los sentidos alerta.
 
Situación actual
 
CCOO ha anunciado una 'pausa en las reuniones con la patronal' de un año. Conocemos que la intención real es llegar a un acuerdo a finales de 2016. UGT protesta porque nadie le hace caso
 
Hay que tener en cuenta que CCOO tiene actualmente un poco más del 50% de representatividad en el sector TIC. En cada elección sindical donde se consigue un delegado, cuenta para el cómputo de representatividad de ese sindicato en el sector. Otra razón para que medites con calma tu voto.
 
Lo que significa a la práctica es que a la patronal TIC el resto de sindicatos les da igual, sólo tienen que centrarse en CCOO para alcanzar un acuerdo, ya que al superar la mitad de delegados en el sector, su firma tiene carácter vinculante. Al menos, de momento.
 
¿Y por qué no se alcanza un acuerdo?
 
Una previa: Os podemos asegurar que sin movilizaciones, toda modificación relevante tendrá elementos muy negativos. Si sigues creyendo en los Reyes Magos, es un buen momento para reflexionar al respecto.
 
Por todo ello, las negociaciones se estrellan una y otra vez en esa contradicción: Si todo preacuerdo debe incorporar retrocesos laborales, ¿cómo puede defenderlo un sindicato sin quedar en completa evidencia?  
 
Primero se intentó mediante comunicados extender terror sobre la falsa caducidad del convenio TIC, un escenario apocalíptico que lubricaría un acuerdo negativo que 'salvara los muebles'. Las numerosas sentencias contrarias a esa argumentación, finalmente devolvió la negociación al terreno de la seguridad.
 
Hoy la situación sindical en el sector TIC no tiene nada que ver con el escenario de hace diez años. La alternativa de la Coordinadora de Informática de CGT se va extendiendo empresa a empresa, afiliado a afiliado según un modelo de crecimiento sin pausa, basado en hacer lo que decimos y decir lo que hacemos. En 2015, las puñaladas ya no pasan desapercibidas. 

La situación interna en CCOO no es en absoluto homogénea al respecto. Hay un volumen muy relevante de secciones sindicales que no están de acuerdo con cesiones de los trabajadores en el convenio, mientras que la cúpula de la Federación de Servicios (y secciones oficialistas) son partidarias de llegar al acuerdo posible y silbar ante las pérdidas de derechos. El sector no oficialista de CCOO ha recibido incluso expulsiones y expedientes disciplinarios abiertos.
 
Ese pulso interno se quebró hace algo más de un año mediante un golpe de mano de la cúpula: Se procedió a la sustitución del equipo negociador TIC por un grupo reducido y opaco procedente de liberados del sector de Seguros, Banca y algún representante cercano a esa línea, lo que causó un nuevo malestar.
 
El resultado fue mostrar públicamente un 'documento de mínimos' por el convenio en Abril de este año donde, de saque, ya se cedían condiciones laborales . Finalmente, se llega a un escenario de posible preacuerdo donde, según diversa información, las pérdidas de condiciones existentes, reducciones salariales en nuevas categorías, etc., eran muy significativas.
 
CCOO celebra en Junio asambleas de delegados internas en un clima de evidente tensión, especialmente en Madrid y Barcelona. El equipo negociador defiende el acuerdo, pero ante la oposición interna (con riesgo de no acatamiento) y externa, deciden no tirar adelante con su firma.
 
Situación actual
 
Todos los que conocemos el funcionamiento de ciertos sindicatos sabemos qué significa “darse una pausa de un año”. Nos tememos que a la mesa de negociación pública le sustituirá una mesa oficiosa de encuentros informales y reducidos entre representantes de CCOO Servicios y la patronal TIC. Fuera de la presión del foco público se puede alcanzar un mimbre de acuerdo al que dar luego una cierta teatralización 'pública' en el último semestre de 2016, recomponiendo mientras tanto el control interno en el sindicato.
 
Todo se sabe, y todo se sabrá.  
 
Desde la Coordinadora de Informática de CGT denunciamos estas maniobras para favorecer un convenio contrario a los derechos de los trabajadores. Es nuestra voluntad seguir creciendo en capacidad e influencia en el sector para que, cuando consideremos haya llegado el momento, pasar el timón a sus legítimos propietarios: Los centenares de miles de trabajadores y trabajadoras del sector TIC.

Más información en http://www.cgtinformatica.org/

jueves, 8 de octubre de 2015

David contra Goliat (JUICIO ART. 41)


El pasado 6 de octubre, asistimos al juicio por la demanda presentada por esta sección sindical contra el acuerdo firmado por la empresa y las secciones sindicales cooperantes con ella en relación al art.41 (Modificación Sustancial Condiciones Trabajo).

El juicio se puede resumir como la lucha de un pequeño sindicato como el nuestro contra la empresa y los grandes sindicatos estatales, armados con todos sus abogados y apoyándose unos a otros, con el único afán de  justificar que no tenemos capacidad legal para interponer esta demanda.

La línea argumental de estos Goliat no ha sido defender la legalidad del acuerdo, si no deslegitimar la capacidad de CGT para demandarles por sus fechorías en contra de los trabajadores.

El tema a tratar era si se pueden compensar y absorber mediante un art. 41, unos conceptos que el Tribunal Supremo en su sentencia del año 2012 ya dijo que no podían compensarse ni absorberse. Qué lejos quedan aquellos tiempos en que CSIF defendía la antigüedad y los cambio de categoría, ahora los vemos en el otro lado defendiendo lo contrario.

Por mencionar otra contradicción más, estos sindicatos que actualmente llevan demandas individuales de personas que reclaman a la empresa lo que les corresponde por el cambio de categoría, han defendido en el juicio que ahora hay que compensar y absorber.

¿Es que lo que valía antes no vale ahora? ¿Se les acaba la gallina de los huevos de oro de sus juicios y demandas individuales y le hacen el juego a la empresa a cambio de algo que desconocemos?

Lo que sí sabemos es que gracias a su connivencia con la empresa degradan cada vez más las condiciones laborales de los trabajadores de esta compañía. ¿Qué será lo próximo?

CGT, otra forma de hacer sindicalismo es posible.

jueves, 1 de octubre de 2015

#EmpresauriosEnAcción

Sin saber muy bien lo que iba a pasar, el otro día nos dio por lanzar este tuit al proceloso internet:
Pues bien, en menos de 48 horas ya habíamos recibido casi 300 respuestas, además de tuits con el HT #EmpresauriosEnAcción. Mientras escribimos esto, continúa el goteo de historias que son de lo más variado pero que juntas componen un desolador fresco costumbrista de la realidad laboral de los tiempos que corren. A la vez, también nos regalan un troppo vero retrato robot del empresaurio en las múltiples formas en que se manifiesta, siempre soberbio y despótico, cuando no directamente criminal.
El resultado es similar al engendro que saldría si fuera posible hibridar a Torrente, Leopoldo II, Biff Tannen, el Sr. Burns, Esperanza Aguirre y Terrence Fletcher, añadir varios kilos de heces fecales, batir el resultado con garbo y dejar macerar una semana al sol de agosto.


 
Una cosa que tenemos clara es que solo en muy contadas ocasiones se trata de auténticos psicópatas. En una aplastante mayoría de casos se trata de personas de las que su vecino dirá que siempre saludaba, amigos de sus amigos, que les gusta pasear por el parque y que se emocionan viendo cómo Schindler se niega a seguir la lógica de su sociedad para hacer el bien. Pero que luego llegan al trabajo, entran en lo que Primo Levi llamó la “zona gris”, y se someten a una jerarquía en la que, si no se comportan así, son ellos quienes se van a la calle. No son psicópatas, es lucha de clases. Parafraseando a un tipo listo, son personas que “pierden su empleo si no cumplen con eficiencia su tarea. Eso y nada más que eso. No son monstruos extraordinarios, no vamos a regalarles esa grandeza”.
Hemos dividido los tuits por categorías. Hay patrones que se repiten, actitudes estandarizadas y algunas salvajadas que ponen los pelos de punta. Ahí van:
VICTIMISMO
Al empresaurio le encanta venderse como el motor necesario para que el mundo siga girando gracias a que crea empleo. Aparte del clásico “esto no es una ONG”, que repite hasta la saciedad para justificar que es un explotador de mierda, se pone especialmente gracioso cuando se presenta a sí mismo como víctima de las circunstancias:

 

CHANCHULLEOS
A pesar de que, como hemos visto, se considera a sí mismo como un héroe para la sociedad sin el cual nada funcionaría, a su vez le suele gustar hacer truquitos para ahorrarse euros, ya sea a costa del erario público o del trabajador:
 

RACISMO
Si bien al empresaurio le da exactamente igual la nacionalidad de sus vasallos a la hora de explotarles, siempre le gusta publicitar su racismo para que se note que se ha comprado el kit del cabroncete opresor con todos los módulos:

HOMOFOBIA Y TRANSFOBIA
Para completar el kit mencionado anteriormente es imprescindible ridiculizar también orientaciones sexuales e identidades de género no normativas:
MACHISMO
Al empresaurio macho le encanta estar en un puesto superior para ejercer su poder patriarcal sobre las mujeres. A través de la autoridad que la jerarquía laboral confiere al jefe sobre sus subordinadas, el machote empresaurio aprovecha para propasarse, hacer comentarios y valoraciones de mierda que nadie le ha pedido etc. Todo eso que hace el machirulo de normal, pero con más impunidad si cabe. Si total, no es para tanto:

PERMISOS Y BAJAS
Si hay algo que saca de quicio al empresaurio es que sus empleados sean seres humanos. La fotocopiadora no se pone mala. Si se le acaba el tóner, se cambia, y si se estropea del todo, se tira. Un recurso no humano no se cansa y no protesta. 

En cambio las personas —los recursos humanos— tienen el vicio de ser defectuosos de serie; se cansan, se ponen malos, tienen familia que les necesita, tienen proyectos vitales no consistentes en hacer la pelota a un imbécil…




MATERNIDAD
En el caso de las embarazadas, los dos puntos anteriores se entremezclan de manera explosiva. Las mujeres tienen la posibilidad de quedarse embarazadas solo para escaquearse del curro y así fastidiar a la empresa. Llama la atención que hay mujeres que en puestos de mando ejercen esta presión sobre sus subordinadas siguiendo la brillante máxima de “si yo me jodo, tú no vas a ser menos”. Ojo a la obsesión que demuestran sin reparo, muy a menudo directamente desde la entrevista:

RIESGOS LABORALES
Teniendo la suerte de poder trabajar para él, el empresaurio no comprende que sus empleados estén siempre tan preocupados por su propia integridad física. Otro punto a favor del material de oficina sobre las personas. ¿Me pide guantes de seguridad la fotocopiadora? ¿Necesita casco el ordenador? ¿A que no?:

AUTOLEGISLACIÓN
Si todo lo anterior molesta al empresaurio, no digamos ya los convenios colectivos, el Estatuto de los Trabajadores, la Constitución, la Declaración de DDHH, los convenios de Ginebra… Todo eso son trabas que se ponen al emprendedor en su denodado y altruista esfuerzo por crear riqueza. Veamos algunos ejemplos de legislación alternativa salida de gónadas emprendedoras:


¡QUÉ FEO ES VIVIR!
Está claro que la vida de las personas es un obstáculo para el crecimiento empresarial. Tener aficiones, amigos, familia o ganas de irse a casa después de currar son cosas que los trabajadores hacen aposta para joder al empresario. Si no, no se explica que se quieran ir a su hora, que se vayan de  vacaciones, que no estén deseando trabajar en fin de semana, que quieran tomar un café con los compañeros, que hablen entre sí como si fueran personas en lugar de máquinas de carne y hueso…:
Mención especial para Silvia, que fue despedida rastreramente por participar en el documental Ciutat Morta:
DESHUMANIZA, QUE ALGO QUEDA
Consciente de las evidentes ventajas de la maquinaria sobre las personas, al empresaurio le gusta ir limando todo lo que de humano hay en sus empleados para deshumanizarlos y convertirlos en máquinas que manejar a su antojo. De ahí la larga y espeluznante retahíla de prohibiciones absurdas y actitudes empresauriales humillantes que nos ha llegado:


LIBERTAD SINDICAL
 
Vamos viendo cómo el empresaurio tiene que enfrentar todo tipo de peligrosos enemigos en su lucha por la libertad*: Embarazadas, enfermos… Llegamos al monstruo final. Su contrincante más farragoso y aborrecible: el sindicalista. Una persona que conoce sus derechos, los ejerce, informa a sus compañeros, no le ríe las gracias, no se acojona con amenazas, se organiza con otras personas… ¿alguien ha oído hablar de un engendro más espantoso y repugnante?:
*De empresa.**

**De la suya.

HUELGAS
Huelga decir que la palabra “huelga” es la criptonita del empresario. Los piquetes son aquelarres de vagos y maleantes que reprimen el tan cacareado por tontulianos y esquiroles “derecho a trabajar en día de huelga”, que no hace falta que esté recogido en ningún lugar porque ya lo proclama a los cuatro vientos el empresaurio, que hace siempre lo que quiere y su palabra es la ley. Las perlas que aparecen a continuación no tienen nada de coacciones, no. Son amables invitaciones a la normalidad y a la convivencia pacífica. Vean:

AMENAZAS, ACOSO, AGRESIONES
Lo que más le mola al empresaurio es su sensación de impunidad. No en vano tiene detrás a todo un ejército de tontulianos, gobiernos, tontólogos del libre mercado, coaches predicadores de la coachambre moral del emprendimiento, medios de incomunicación y demás, jaleándole como gran ejemplo para la sociedad. Por eso no escatima en amenazas, acoso y agresiones cuando se trata de poner orden en sus dominios:


POCOS DIENTES SALTAN EN LOS DESPACHOS


Llegamos a la última tanda. Aquí incluímos las sobradas que, pudiendo quizás figurar en otras categorías, implican tal dureza facial que haría palidecer al kevlar en una prueba de estrés. Que empiece el festival:


RECETAS ANTIEMPRESAURIO
¿Y qué hacemos contra esta jauría de sinvergüenzas cuyo único objetivo en la vida es exprimir a sus subordinados hasta la última gota? Pues la respuesta es sencilla pero compleja: organizarse.


Si ante cualquiera de las salvajadas que hemos visto en esta encuesta todos los compañeros hubieran actuado solidariamente; si ante cualquier despido todos los trabajadores parasen hasta la readmisión inmediata; si cada huelga tuviera un seguimiento masivo; si cada agresión supusiera una respuesta colectiva, no habría pañales suficientes para tanto empresaurio acojonado.


Solo una muestra. Un empresaurio que no quiere “oír hablar de convenios ni de sindicatos”. Se pasa de listo. Siempre lo ha hecho y siempre le ha salido bien, por lo tanto, cree que no tiene nada que temer. Pero da con un empleado que no solo conoce sus derechos, sino que además los defiende colectivamente con compañeros y compañeras. Lean:
Pues así siempre.

A vueltas con la formación.


Una vez llegado Septiembre, en la empresa se retoma la realización de cursos de formación para los empleados. Muchos de ellos han acudido a nosotros con la duda de si esas horas de formación deben ser recuperadas o no.

La respuesta es clara, las horas de formación son horas de trabajo y no deben ser recuperadas por el trabajador. Esto es así de claro tanto para el trabajador como para su responsable, aunque algunos de ellos, parece que por error o desconocimiento, indican a los trabajadores que deben recuperarse. Lo repetimos, no tienen que recuperarse.

Es más, si dicha formación o parte se realiza fuera del horario laboral, debería ser voluntaria y el trabajador tiene derecho a que esas horas fuera de su horario se le compensen como horas extra. A todos nos suenan esos cursos con horario hasta las 20 horas o más, o los que se realizan los viernes por la tarde. En todos esos casos el trabajador debería ser compensado, pero ¿la empresa lo hace?

Pero aún hay más, si no son horas recuperables, ¿dónde deberían imputarse? Evidentemente si la empresa quiere tener un buen control de las horas que dedican sus empleados a formación, estas horas deberían imputarse a un código proyecto de formación en PON. Aunque lo hemos dicho ya en otros comunicados, insistimos en que reviséis vuestras imputaciones en PON, para que reflejen la realidad de vuestra actividad en la empresa.

La formación no es un regalo de la empresa, si no un derecho del trabajador, pagado en su mayoría con la parte de la nómina que se nos descuenta por este concepto. Además la empresa puede optar a bonificaciones económicas adicionales por cada curso realizado.

Si os encontráis en el caso de estar recibiendo formación y alguien quiere que recuperéis esas horas o recibís un curso fuera de horario y os niegan la compensación, así como si vuestras imputaciones no corresponden con lo que hacéis, poneos en contacto con nosotros para que podamos ayudaros.